CONSEJOS

Los tres principios básicos para el buen funcionamiento de los ojos: movimiento, centralización y relajación. Todos ellos incluyen a los demás.

Movimiento: La vida es cambio. Todo fluye, todo se mueve, todo se transforma. Todas las percepciones del exterior están basadas en el cambio. Como cualquier parte del cuerpo los ojos tienen una vibración de vida, cuando falta durante más de 2 segundos se vuelven ciegos. Unos ojos sanos se pueden mover hasta 3600 veces cada minuto. Cuando miramos a la cara a alguien nuestros ojos hacen un mapa de reconocimiento, se mueven haciendo pequeños saltos que nuestro cerebre reconstruye en una imagen nítida. Son micro vibraciones que hacen que las neuronas, que son las que transforman el estimulo luminoso que entra al ojo, en impulso nervioso que sale hacia el cerebro, estén continuamente estimuladas. Los ojos con problemas visuales se fijan, se quedan más quietos y disminuyen el número de movimientos. Para devolverles el movimiento a unos ojos quietos, que detrás de unas gafas todavía se han quedado más quietos, hay varias posibilidades todas ellas basadas en la estimulación de las neuronas de la retina.



• Saltar a la cama elástica. dándose cuenta de que todo sube y baja delante de nuestros ojos
• Balanceos delante de una ventana. Estamos de pie con los dos pies bien anclados en el suelo, rodillas ligeramente flexionadas, piernas abiertas a la anchura de los hombros, brazos caen a los lados del tronco relajados. Gira la cadera y los brazos, se mueven, caídos a los lados del tronco. La cabeza gira con el tronco, los ojos miran al horizonte pasando por delante de ellos todas las imágenes sin quedarse fijados en ninguna, como un barrido, como pintando con una brocha gorda. Cuando estamos en el extremo de uno de los lados levantamos el pie contrario para no forzar la rodilla y así al mismo tiempo conseguir un poquito mas de giro de la cintura. Los ojos se mantienen abiertos, mirando al horizonte, recordando ir haciendo parpadeos de calidad y frecuentes. La finalidad del balanceo esta en llegar a tener la sensación de que la ventana se mueve en la dirección contraria a nuestro propio movimiento.
• Balanceo al aire libre, mejor con una buena vista del horizonte con los pies separados a la anchura de los hombros, se lleva el peso del cuerpo sobre un pie mientras se levanta un poco el talón del otro pie.
• Al caminar por la calle darse cuenta del movimiento relativo de todo lo que nos rodea, tanto de lo que esta quieto como de lo que también se mueve. Todo pasa por nuestros ojos, mirando hacia donde vamos, nos damos cuenta de todo lo que nos pasa por el lado imprimiendo nuestra retina periférica.

Centralización: Cuando los ojos se fijan hacen menos movimientos y al mismo tiempo quieren ver igualmente bien, por ejemplo la cara entera de la persona con la que hablan, esto es físicamente imposible y se crea una difusión haciendo que se vea peor.


• Con dos piedritas a una distancia de 10 centímetros saltamos de una a la otra dibujando con la vista el contorno de la piedrita, nos quedamos un rato y nos damos cuenta que la piedrita que miramos se ve mejor que la otra. Las podemos acercar hasta que se tocan y todavía nos damos cuenta que la piedrita que miramos se ve mejor.
• Delinear y pintar los objetos que nos rodean. Imaginar que tenemos un lápiz o una brocha en la punta de la nariz. Manteniendo el cuello suelto, imaginando el origen del movimiento en la nariz contorneamos con el lápiz o pintamos por dentro con la brocha; árboles, personas, coches, farolas, la propia mano… todo lo que queramos.

Relajación: Cuando nos relajamos vemos y vivimos mejor. El oxigeno llega a cada punto de nuestro cuerpo y con este la energía vital.



• Palmeo: Se realiza sentado o en posición de hoja plegada. Consiste en tapar los ojos con la palma de las manos ligeramente ahuecada, sin presionar los ojos. Con los ojos cerrados se imagina oscuridad, se inspira por la coronilla y al expirar se envía el aire des de el corazón a los ojos a través de las palmas de las manos. Lo podemos hacer todo el tiempo que queramos, siempre que sintamos los ojos fatigados.
• Cerrar ojos dirigiéndolos al frente y a lo lejos. Visualizamos el horizonte; mirando al mar, una montaña, las nubes, las estrellas... En la visión lejana (a partir de 6 metros) los músculos de los ojos se relajan.
• Masaje de las orbitas. Desplazamos el dedo índice por encima del hueso orbicular, haciendo una ligera presión, desde la parte mas cercana a la nariz hasta las sienes, por arriba y por abajo.
• Bostezar: relaja todos los músculos faciales, incluidos los del los ojos, provocando el lagrimeo que limpia la superficie anterior del globo, dando automáticamente una mejora en la visión.
• Baños de sol: en cualquier momento del día podemos cerrar los ojos unos minutos y dejar que el agradable calor del sol entre a través de nuestros parpados cerrados.

1 comentario:

Julia Gonzalez Perez dijo...

Me los apunto porque recientemente empecé las clases de bykram yoga y me ha encantado la experiencia, muchas gracias por los consejos